La dama del espejo

Posted on at


Bueno esta historia la escribió un buen amigo mio, espero q les guste :), el dibujo yo lo hice a lapiz y esta por detras y por enfrente de la hoja. No es de lo más impresionante pero me esfuerzo por mejorar mi tecnica ;).

La dama del espejo

El caminaba despacio, bajo la tormenta, bajo el cielo nublado. Su vida se drenaba frente a sus ojos, y el, solo observaba. Fatuo era su sufrimiento, eterna su melancolía, la vida se le iba, y el nada hacía. Él era sólo un ser frágil, sensible y fragmentado. Un rompecabezas incluso para el mismo. Hasta qué la conoció a ella, solemne y sería. Sus ojos eran serios y cansados, su pelo largo y Negro se arremolinaba en sus hombros, escoltando su cuello. Terso y suave, como la piel de su rostro. La conoció por casualidad, pero aparentemente, según como él lo vio, la casualidad no existe. Ella era única e irrepetible, mística. Un halo de misterio la rodeaba como un aura dorado. Pronto, el solo quería ver su sonrisa, tocar sus manos, perderse en su pelo. Pero ella no estaba, solo era un reflejo, una ilusión del espejo. Sin embargo deseaba conocerla, comprobar que si rostro era en verdad como en el espejo, y no sólo una sola ilusión. Y aun así, como una ilusión lo hacía feliz, y tenía su mundo de color.

El encontró el espejo, entre los cuartos desiertos, ella estaba ahí, sería, solemne, hermosa. Entabló conversación con ella, su voz era dulce, melosa. Y a él le agradaba. Así en acuerdo mutuo. Empezaron una amistad. Ella lo hacía feliz, y el trataba de hacer lo mismo. Sacarle una sonrisa, y verla sonreír a través del espejo que poco a poco, se empañaba más y más. Y ambos lo notaban, el vínculo se cerraba.

Así siguió, hasta que el vínculo se cerró, y ya no se pudieron ver más. El empezó su odisea, su propia iliada, solo para verla a ella. Cruzó las montañas empinadas, y el abismo de la muerte, enfrentó dragones y derrotó gigantes. Y así, cuando el llegó a su destino, débil y cansado por su jornada con lágrimas en los ojos y un último suspiro, vio que la muerte había arrasado con todo, con su amor de otro tiempo, que no era más que una ilusión, así derrotado por el tiempo, fue engullido por la muerte, cerrando los ojos, y bajando la vista expiró. Cuando alzó la vista, se encontraba en otro lado que no conocía, todo tenía color y era hermoso, había alguien, a la distancia, alcanzaba a verla, era una mujer, joven, de pelo largo y hermosos ojos. El la miro, y ella sonrió.



160